El 9 de Julio se vivió una experiencia inolvidable en el taller sanando a tu niño interior. La finalidad fue conocer a tu niño interior herido, rescatarlo y experimentar momentos de felicidad. De manera dinámica se recobró al niño que llevamos adentro mediante ejercicios, juegos, meditación, terapia emocional y espiritual que permitió experimentar la conciencia testigo y la expansión de conciencia: sanarlo y reconciliarlo con su mundo y alegría de vivir. Esto nos comparten los asistentes:
1. Aspecto físico.
Participante 1. “El baile me hizo sentir alegría y felicidad, eso me hizo olvidar mis cargos y preocupaciones. Sentí valor, ligero y sin edad ni peso alguno”.
Participante 2. “Me conecté con mi niño interior en los juegos y todas las actividades”.
Participante 3. “Tranquilidad y emoción con los juegos, diversión. Olvidarme un poco del mundo exterior”.
Participante 4. “Muy divertido y me gusto mucho”.
Al principio algunos se resistían pero conforme avanzaba la música, todos se integraron al baile. A través de las rondas infantiles, volvieron a ser niños y lo disfrutaron. Esta actividad les gusto mucho tanto que se olvidaron de sus preocupaciones y del mundo exterior.
2. Aspecto emocional.
Participante 1. “Recordé mi pasado, lo bueno. Eso me hizo estar sensible con un gozo profundo que movió mis fibras y sentimientos me conectó e hizo recordar lo importante de mí”.
Participante 2. “Con una actitud más positiva más tranquila”.
Participante 3. “La parte donde le hice la carta a mi madre me llegó muchísimo”.
Participante 4. “Me reencontré con mi niña interior y aprendí a disfrutarla y no olvidarme de ella”.
Participante 1. “El baile me hizo sentir alegría y felicidad, eso me hizo olvidar mis cargos y preocupaciones. Sentí valor, ligero y sin edad ni peso alguno”.
Participante 2. “Me conecté con mi niño interior en los juegos y todas las actividades”.
Participante 3. “Tranquilidad y emoción con los juegos, diversión. Olvidarme un poco del mundo exterior”.
Participante 4. “Muy divertido y me gusto mucho”.
Al principio algunos se resistían pero conforme avanzaba la música, todos se integraron al baile. A través de las rondas infantiles, volvieron a ser niños y lo disfrutaron. Esta actividad les gusto mucho tanto que se olvidaron de sus preocupaciones y del mundo exterior.
2. Aspecto emocional.
Participante 1. “Recordé mi pasado, lo bueno. Eso me hizo estar sensible con un gozo profundo que movió mis fibras y sentimientos me conectó e hizo recordar lo importante de mí”.
Participante 2. “Con una actitud más positiva más tranquila”.
Participante 3. “La parte donde le hice la carta a mi madre me llegó muchísimo”.
Participante 4. “Me reencontré con mi niña interior y aprendí a disfrutarla y no olvidarme de ella”.
El hacer la carta no con la mano diestra les permitió conectarse con su niño interior. Afloró la emoción de tristeza y se inundó con llanto. Estuvo presente entre otros, por el abandono que vivieron de chicos o bien, por la falta de amor que no tuvieron y necesitaban. Al descubrirlo lo tomaron con una actitud positiva y se quedaron al final, tranquilos.
3. Aspecto mental.
Participante 1. “Me di cuenta que esto me distingue y no me deja ser yo, que debo tener cuidado para que no se apropie de mí”.
Participante 2. “Feliz mental y espiritualmente”.
Participante 3. “En hacer conciencia y no tomar las cosas tan apecho, resolverlas como cuando era niña, fácil y simple”.
Participante 4. “Emociones encontradas de alegría y añoranza y me sentí bien”.
Al observar la foto, tuvieron emociones encontradas y añoraron volver a ser niño. Se dieron cuenta cómo eran y ahora quieren volver a ser ellos mismos. Ahora desean no ser tan aprehensivos y no complicar su existencia.
4. Aspecto Espiritual.
Participante 1. “Me hizo sentir la necesidad de dar y de recibir y conexión física con los demás”.
Participante 2. “Feliz!!! Por encontrar a mi niño interno y saber que lo cuidaré y no dejaré olvidado”.
Participante 3. “Me transportaron a mi niñez, volver a recordar lo que hacía y encontrar tranquilidad”.
Participante 4. “Prometí no olvidar a mi niña y siempre protegerla”.
Al sanar el niño dando amor se descubrieron que ese niño herido eran ellos y al volver atrás pudieron ver reflejada esa tristeza. En esa reconciliación, le dijeron que estaban ahí para escucharlo, pero sobre todo para darle ese amor que necesitaban. Asimismo se comprometieron a no olvidarlo y regresar tantas veces como fuese necesario para darle el amor y la protección que necesitaban.
5. Aprendizaje.
Participante 1. “No debo olvidar mi esencia, mi ser y mi sentir”.
Participante 2. “Que es parte de mi y siempre lo he llevado y llevaré conmigo y mi ser”.
Participante 3. “A que jamás debo dejar a mi niño solo, que siempre este antes que yo, a divertirme y ser siempre yo”.
Participante 4. “No olvidar que llevamos una niña adentro y aprender a estar con ella y no olvidarla nunca y jugar más con ella”.
Con esto, aprendieron la importancia que tiene el niño interior. La importancia de volver a ser niño, de volver a jugar, de volver a sonreír. Simplemente volver a ser ellos mismos.
Conclusión:
3. Aspecto mental.
Participante 1. “Me di cuenta que esto me distingue y no me deja ser yo, que debo tener cuidado para que no se apropie de mí”.
Participante 2. “Feliz mental y espiritualmente”.
Participante 3. “En hacer conciencia y no tomar las cosas tan apecho, resolverlas como cuando era niña, fácil y simple”.
Participante 4. “Emociones encontradas de alegría y añoranza y me sentí bien”.
Al observar la foto, tuvieron emociones encontradas y añoraron volver a ser niño. Se dieron cuenta cómo eran y ahora quieren volver a ser ellos mismos. Ahora desean no ser tan aprehensivos y no complicar su existencia.
4. Aspecto Espiritual.
Participante 1. “Me hizo sentir la necesidad de dar y de recibir y conexión física con los demás”.
Participante 2. “Feliz!!! Por encontrar a mi niño interno y saber que lo cuidaré y no dejaré olvidado”.
Participante 3. “Me transportaron a mi niñez, volver a recordar lo que hacía y encontrar tranquilidad”.
Participante 4. “Prometí no olvidar a mi niña y siempre protegerla”.
Al sanar el niño dando amor se descubrieron que ese niño herido eran ellos y al volver atrás pudieron ver reflejada esa tristeza. En esa reconciliación, le dijeron que estaban ahí para escucharlo, pero sobre todo para darle ese amor que necesitaban. Asimismo se comprometieron a no olvidarlo y regresar tantas veces como fuese necesario para darle el amor y la protección que necesitaban.
5. Aprendizaje.
Participante 1. “No debo olvidar mi esencia, mi ser y mi sentir”.
Participante 2. “Que es parte de mi y siempre lo he llevado y llevaré conmigo y mi ser”.
Participante 3. “A que jamás debo dejar a mi niño solo, que siempre este antes que yo, a divertirme y ser siempre yo”.
Participante 4. “No olvidar que llevamos una niña adentro y aprender a estar con ella y no olvidarla nunca y jugar más con ella”.
Con esto, aprendieron la importancia que tiene el niño interior. La importancia de volver a ser niño, de volver a jugar, de volver a sonreír. Simplemente volver a ser ellos mismos.
Conclusión:
Al final me quedo con este curso, satisfecho. No solo por haberlo diseñado y realizado de acuerdo a una necesidad planteado por un amigo para el personal de su empresa. Sino el por qué seleccionó el niño interior cuando por su giro pensaba pudiera haber sido sobre integración y comunicación. En lo personal, me identifique con el abandono de mis padres y la necesidad de afecto de mi niño interior. En lo profesional, halagado por el hecho de que les haya gustado y más por la intención de que se les forme otro curso para llevarles seguimiento. Sino también que gracias al grupo, siempre dispuestos y abiertos pudo fluir una sinergia favorable al reencuentro humano y yo como terapeuta puede acompañar en las situaciones de tristeza y llanto que se presentaron. Te comparto meditación para que te integres con tu niño interior.