viernes, 17 de septiembre de 2010

Los Chakras, la experiencia de las Madres


En un país muy lejano, al atardecer después de una larga jornada, algunas mujeres ancianas, otras jóvenes, se reunían en una playa. Se reunían para intercambiar confidencias y experiencias. Con un vocabulario pobre, pero infinitamente cálido, llegaban a comparar, la manera en que sentían sus cuerpos. Les bastaron algunos instantes para comprobar que cada una de ellas percibía, primero, sus pulsiones sexuales en la base del tronco y en lo alto de sus muslos. También comprobaron, que la sensación del trabajo bien hecho, aún si la actividad no es física, se manifiesta una irradiación cálida en el centro del vientre. Llevadas por la euforia de esas primeras explosiones de conciencia. Sentían que tenían conciencia no sólo de su cuerpo físico, sino también de que había otras cosas aparte de lo que podían ver o tocar. Observaron que nunca habían sentido en su vientre, su cabeza o su sexo un dolor relacionado con el apego a un hijo, una hermana, o una tía. El centro de la percepción, del amor, en todos los seres humanos, parecía estar ubicado entre el plexo y la garganta. Siempre inmóviles, ascendían ahora mentalmente por la escala de su propio cuerpo, con la prudencia de una neófita que no desea alterar nada del orden sagrado. Una madre, un poco más joven, observó que cuando ella intentaba visualizar otros órdenes, perdía el sentido de la parte baja de su cuerpo, y que toda su atención se concentraba en su cabeza. El grupo de mujeres reconoció que esta familia de preocupaciones siempre va subrayada por una tensión, a veces agradable, que irradia entre la nuca y el centro de la frente.Terminaba de finalizar el día, y bajo los cielos rosas, las mujeres más inspiradas, abandonando todo pudor, pasaron a hacerse confidencias más íntimas. Se asombraron entonces como todas coincidan en que después de una relación sexual excepcional, en un momento que la luna les era favorable, una sensación aguda en lo alto de la cabeza, que le confería a todo su ser una insólita serenidad.
Dejándose llevar por su descubrimiento y sintiéndose fuertes en su solidaridad, se prometieron enseñarlo a sus hijas, a sus sobrinas y a todas las mujeres de la tribu. Menos de un siglo después, la concentración de los chakras era conocida de pueblo en pueblo, y comenzaba a propagarse. Así nació, tal vez, en un día anodino, la conciencia chákrica y su corolario, "la observación de uno mismo, como fuente primigenia".
Los Chakras son centros de energía localizados en nuestro cuerpo, desde el cóccix hasta la coronilla. Tenemos siete puntos energéticos y cada uno controla diversos aspectos de nuestra vida, pasando por lo material, espiritual, físico y mental. Podríamos ver a los Chakras como el mapa de nuestro mundo interior, representan de manera activa la relación con uno mismo y la forma como experimentamos la vida. La misma energía que fluye a través de tu vida, es la que fluye dentro de ti, los Chakras interactúan con esta fuerza universal y van formando los diversos aspectos de tu vida. De ahí, la importancia de conocer la función de cada uno de nuestros Chakras, localizar nuestros puntos de baja energía y equilibrarlos. Al aprender a manejar nuestra energía estamos al mismo tiempo manejando nuestra vida exterior. Y lo más importante, estaremos construyendo cambios con plena conciencia de las cosas. El propósito principal de trabajar conjuntamente Chakras es el de crear integración y totalidad dentro de ti. Adquirir conocimientos acerca de los chakras, puede llegar a ayudarnos a comprender cuál es nuestro potencial energético inherente a todos. Si te interesa adentrarse en su estudio ponemos a tu disposición el Programa Psicología a través de los Chakras, llámanos (01669) 112-05-66. Te invito a que realices una práctica de meditación clásica para que equilibres el cuerpo, la mente y el espíritu.


martes, 7 de septiembre de 2010

Mi reinvención personal en 40 días


Les comparto mi aprendizaje vivencial en el viaje interior que realice en el programa educación de las emociones durante los 40 días que duró el proceso y que puedo guiarte en caso que te animes entrar en esta travesía.


¿Qué creencia limitadora, profundamente significativa en tu vida ha sido sustituida por otra creencia posibilitadora?
La creencia limitadora es que no debo pensar mucho las cosas y solo hacerlas. Muchas veces ante la inflexibilidad, darle paso a la flexibilidad para tolerar y ser congruentes en los actos de mi vida. Y en la relación de pareja para lograr la armonía, la escucha y la empatía. Mantener contacto afectivo, sobre todo la comunicación en forma permanente.
Ante el no observar avance en las actividades para mi centro, me enseño que debo tener paciencia para actuar. Para tomar decisiones, hay que buscar más información para valorar y tomar la mejor alternativa.
Ante mis pensamientos, me permitió conocer mis pensamientos negativos y transformarlos por positivos. Ante la saturación de actividades, me ha ensañado en que debo saber equilibrar el tiempo y que puedo servir a otras personas.

¿Qué nacimiento/s sientes que se ha convertido o se está convirtiendo en una manifestación real en tu vida?
Considero que los cuatros se están convirtiendo en una manifestación real, claro, uno más que otro. El que más se manifestó fue el nacimiento a una vida con tiempo libre para el crecimiento interior, tal vez por ser más una necesidad prioritaria o porque coincidió con mes de vacaciones en uno de mis trabajos y me permitió darme más tiempo practicando meditaciones y terapia reiki, mantras en el descanso que he tenido. Así como el seguimiento con mi tutora, que a través de las reflexiones o procesos me han caído un costal de veintes que han hecho que comprenda parte de mi realidad.
En segundo lugar, el nacimiento a una relación satisfactoria y afectiva con mis hijos, a lo largo de estos 40 días pude convivir con mis hijos y esposa, siento haber estado con ellos con mi presencia en eventos significativos para ellos, pude dialogar y abrazarlos y decirles que los quiero.
En el nacimiento a una vida creativa y de disfrute en mi trabajo, como nunca goce de los cursos que impartí este verano en diplomado y en doctorado y siento satisfacción al reconocerse mi trabajo frente a ellos. Y además, me abrí al proceso terapéutico dado, ayudando a un adolescente a elevar su autoestima. Creo que cubrí con creces mis necesidades, aunque más por la docencia que por el desarrollo humano como lo hubiese deseado.

¿En qué aspectos tu vida ha progresado a lo largo de este periplo de 40 días?
En lo personal. He progresado que cada día soy más consciente de mi resistencia, que estoy fluyendo en el conocimiento y experiencia con alegría. He progresado en mis prácticas de disciplina que me ha conectado con mi propósito de vida, además de la creación de instrumentos para el desarrollo espiritual. Siento haber avanzado en mi tolerancia y aceptación de las cosas, al saber reaccionar ante una ofensa y no dejarme manipular por una persona.
En lo familiar. He avanzado en lograr una mayor convivencia y acompañamiento con mi familia. Ahora soy más consciente de la necesidad que tienen y que puedo ayudarlos, en caso necesario. Además, he avanzado en lograr la paciencia y comprender más a mi hija.
En lo laboral. Se reafirman en la variedad de estrategias utilizadas, y de la espontaneidad con que actúe. Del goce y disfrute que tuve al impartir las clases en forma amena y revitalizarme después de sentir un agobiador cansancio.

¿Cuáles son los sucesos, hechos sincrónicos o “mágicos”, o elementos acontecidos en este período más relevantes?
Fueron varios y sorprendentes desde meditar, escuchar música, convivir con mi familia y hasta disfrutar un partido de futbol.
De la terapia que tuve con un niño, me sorprendió su disponibilidad y apertura al trabajo terapéutico. La felicitación y el abrazo que le di a mi madre en su cumpleaños, el saber que cuento con la ayuda de mi esposa y que pude comunicarme con compañeros de trabajo de manera afectiva. Una fiesta improvisada que le hicimos a mi hija en su cumpleaños y que puede levantarme tarde algunos días por salir de vacaciones del Cetmar.
El reconocimiento por parte de los alumnos tanto del doctorado como del diplomado, al decirme que les gusto la clase y había sido la mejor de todas. Y la terapia regresiva que me aplicaron llevándome a confiar en la vida y no tener miedo.

Conclusión general sobre esta vivencia.
Que en este proceso de 40 días, afloraron misterios escondidos dentro de mi alma. Que pude ser más consciente, desde lo más sencillo como saborear una manzana y comerla con calma. Pude expresar mi amor a mis hijos a través de un abrazo. El darme cuenta de mis pensamientos negativos y sustituiros por los decretos que me reafirman como una persona funcional en mi comunicación con los demás y de una salud plena.
En mi persona aparece el rasgo de la humildad como valor, en mi actuar el tocar tierra para avanzar y no desesperar. Mi creación positiva me reafirma en la seguridad de expresarme en grupo al visualizarme aceptado, ahora manejo amorosamente mis emociones. Estoy seguro de sacar adelante mi centro y cubrir con él todas mis necesidades económicas y me siento confiado en tener éxito en el desarrollo humano.
Me ha dejado un aprendizaje y desarrollo, me ha permitido valorarme y valorar a las personas. Además, he comprendido que no es buena la obsesión, que en esos momentos es para algo y que hay que cambiar para mejorar la vida.
En mi proyecto de integración personal visualizo tener una conciencia global, fluir más, cooperar más con las personal, ser más piadoso y vencer mi resistencia. Que soy una persona abierta y que estoy luchando por quitarse los condicionamientos que aún tengo con fe, voluntad y una actitud positiva hacia al cambio.
En la proyección de mi futuro me veo al lado de mi familia. Y en lo laboral, sin tensiones y presiones, dando terapias y cursos de desarrollo humano con mucha gente por atender. El cambio es posible, solo necesitas del deseo y la perseverancia para llegar a puerto seguro. Te invito escuches canción anexa y encuentra la importancia de un viaje al interior.

jueves, 2 de septiembre de 2010

La trama de la vida


La trama de la vida se refiere a la armonía que existe en la naturaleza. Todo elemento en ella, sea ser viviente o materia inanimada, desarrolla una función única e insustituible, esencial para el desarrollo armónico de la vida.
En el libro la trama de la vida de Fritjof Capra expone una visión unificada de mente, materia y vida. En los doce capítulos del libro encontramos un conjunto de avances científicos, tales como la teoría de la complejidad, la teoría Gaia y la teoría del Caos que contribuyen a entender la vida desde una concepción mecanicista una ecológica. Desde el enfoque global, la visión de los seres vivos como redes, proporciona una nueva perspectiva para visualizar la trama de la vida como sistemas vivos interactuando con otros sistemas; es decir, la trama de la vida está por redes dentro de redes. En este contexto, la metáfora del conocimiento como construcción queda reemplazada por la red, cuando percibimos la realidad como una red de relaciones, sostiene Capra, nuestras descripciones forman también una red interconectada que representa los fenómenos. Se trata de un aporte importante que ilumina un eslabón en la comprensión de la naturaleza que había permanecido sino oculto, oscurecido.
La película de Avatar es un canto a la trama de la vida,
a Gaia. Tiene el mérito de presentar en el lenguaje que atrae a las grandes masas conceptos profundos y de gran importancia en un mundo en el que la crisis ecológica ya es un problema vital. Nos lleva a una selva hostil en apariencia pero que guarda en su seno una experiencia vital plena cuando se despierta la sensibilidad instintiva y se venera la vida a través de un corazón puro. Una selva que esconde el camino de regreso a casa. Además, nos sumerge en una cosmogonía en la que los seres pensantes (en este caso los Na’vi) conservan su lugar en el ecosistema y su espiritualidad se palpa en la cotidianeidad, envuelve su cultura y da sentido a su existencia. Viven en torno a lo que en sánscrito se conoce como RITA, los ciclos de la naturaleza. Es la historia en la que un pueblo aborigen resiste frente al ataque de los bárbaros que quieren expoliar sus riquezas naturales y expulsarles de las tierras en las que yacen sus antepasados. El pulso del progreso ciego que aplasta inexorablemente la visión animista de los pueblos tradicionales que aún mantienen viva la conexión, el vínculo, con el espíritu del resto de los seres vivos.
Muy interesantes son los filamentos que los Na’vi tienen al final de su cabellera. Les permiten conectarse con otros seres vivos y establecer una comunicación íntima, un vínculo especial. En Avatar, el personaje y su alter ego conviven en la misma realidad. La conciencia pasa de un cuerpo a otro en el mismo plano. El mensaje de ecología reverencial está muy bien transmitido. Y la poesía visual que lo envuelve es extraordinaria. La presentación del paradigma mecanicista economicista con dos de sus serviles prolongaciones, la militar y la científica, y su enfrentamiento con una visión integral e integrada del ser humano.
En la experiencia de mis alumnos de doctorado de desarrollo humano en su conexión con la tierra: es vivir la vida más sabiamente. Vivir en esa paz, en armonía conmigo mismo y con el entorno. Es comprender si dañamos a la tierra nos estaremos dañando a nosotros mismos. Realmente estamos conectados de nuevo como una red. Somos una pieza importante, como nuestro hermano o vecino. Tenemos una misión: Ser el que soy. Mostrar la parte humana y dejar a un lado todo lo aprendido, que muchas de las veces viene a crear una falsa idea de lo que creemos que somos. El Uno afecta al Todo y el Todo afecta al Uno. Es imposible que nada este excluido. “Dios está en todas partes” y “Soy uno con Dios”. Nuestro cuerpo se reorganiza y se autoregula al igual como lo hace la tierra y funcionamos de la misma manera: siempre en busca de un equilibrio.
El hombre se ha desconectado con la tierra y ha dejado su poder. Volvamos a escuchar la voz de nuestros ancestros, pídela a la tierra y hagamos ofrendas como ellos lo hacían. Hay que sentir la luz en vibración de amor para descubrir el vínculo con la vida. Enamórate de ti, de tu pareja, del bosque y vuelve a confiar. Deja todas las cargas y libera tus miedos, pero por favor ayuda a la tierra para lograr el equilibrio de la vida. Todo lo que necesitamos es volver a conectarnos. Es grande la fe para fortalecernos espiritualmente y volvamos a sentir a Dios desde el corazón. Medita y conectate con la tierra.