
Este cuento popular de la India nos ayuda a reflexionar sobre la verdadera naturaleza de las cosas. ¿Podemos estar seguros de que todo es como nos parece en una primera impresión? ¿Pueden estar seis sabios equivocados al mismo tiempo sobre la forma real de un elefante?…
Niles Eldredge describe la situación con la parábola de los ciegos y el elefante: "cada una de las diversas disciplinas ha estado buscando su propia parte del elefante y reclamando que el sistema en general se parezca a esta pieza particular. Todas las cosas no son verdad, pero todas las partes del elefante son seguramente relevantes para comprender un elefante".
Cada una de las religiones ve la verdad como cada uno de los sabios, cada religion tiene parte de la verdad sobre Dios, y todas creen que las otras son las equivocadas, la unica verdad es que Dios esta en todas a la vez, y que ninguna religion tiene la verdad en su totalidad.
Asimilamos las cosas de acuerdo a nuestro estilo de pensamiento, filtro la realidad de acuerdo al color del cristal en que lo miro. Al ser ciegos tenían que conformarse con la parte del cuerpo escogida del elefante según su posición. Cada uno de los genios se conformo con la parte del cuerpo del elefante satisfaciendo su ego, más no unieron sus experiencias para llegar a la comprensión total. La realidad es sólo una interpretación, una forma de entender lo que creemos que existe.
Al analizar mis creencias, antes solía si era contrario a mi punto de vista era errónea e inaceptable. Ahora no, me abro a la posibilidad de no tener la razón. Inclusive cuando no convenía a mis intereses lo invalidaba por encima de todo, ahora lo antepongo a lo que me dicta la conciencia. Cuando defendía un punto de vista, no era consciente de la validez de lo contrario, solo veía la bondad de mi postura. Ahora abro la posibilidad de que las otras posturas también poseen sus virtudes.
Lo que puedo afirmar que no he creado desavenencias y antipatías con terceros, por no tolerar creencias y criterios opuestos a los míos. En la medida de lo posible trato de comprender sus posturas, aunque las mías no las comprendan. Al final descubro, nunca he creído tener la verdad absoluta. Aunque en lo profesional, he tratado de imponer mi verdad, pero me ha causado muchos conflictos. Ahora he tratado de integrar los diferentes criterios que cada participante de un grupo aporta en aras a lograr un objetivo, me muestro abierto para lograr la sinergia y consecusión del mismo. Te comparto el cuento en el siguiente video:
Niles Eldredge describe la situación con la parábola de los ciegos y el elefante: "cada una de las diversas disciplinas ha estado buscando su propia parte del elefante y reclamando que el sistema en general se parezca a esta pieza particular. Todas las cosas no son verdad, pero todas las partes del elefante son seguramente relevantes para comprender un elefante".
Cada una de las religiones ve la verdad como cada uno de los sabios, cada religion tiene parte de la verdad sobre Dios, y todas creen que las otras son las equivocadas, la unica verdad es que Dios esta en todas a la vez, y que ninguna religion tiene la verdad en su totalidad.
Asimilamos las cosas de acuerdo a nuestro estilo de pensamiento, filtro la realidad de acuerdo al color del cristal en que lo miro. Al ser ciegos tenían que conformarse con la parte del cuerpo escogida del elefante según su posición. Cada uno de los genios se conformo con la parte del cuerpo del elefante satisfaciendo su ego, más no unieron sus experiencias para llegar a la comprensión total. La realidad es sólo una interpretación, una forma de entender lo que creemos que existe.
Al analizar mis creencias, antes solía si era contrario a mi punto de vista era errónea e inaceptable. Ahora no, me abro a la posibilidad de no tener la razón. Inclusive cuando no convenía a mis intereses lo invalidaba por encima de todo, ahora lo antepongo a lo que me dicta la conciencia. Cuando defendía un punto de vista, no era consciente de la validez de lo contrario, solo veía la bondad de mi postura. Ahora abro la posibilidad de que las otras posturas también poseen sus virtudes.
Lo que puedo afirmar que no he creado desavenencias y antipatías con terceros, por no tolerar creencias y criterios opuestos a los míos. En la medida de lo posible trato de comprender sus posturas, aunque las mías no las comprendan. Al final descubro, nunca he creído tener la verdad absoluta. Aunque en lo profesional, he tratado de imponer mi verdad, pero me ha causado muchos conflictos. Ahora he tratado de integrar los diferentes criterios que cada participante de un grupo aporta en aras a lograr un objetivo, me muestro abierto para lograr la sinergia y consecusión del mismo. Te comparto el cuento en el siguiente video:
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