Oración personal de un niño:
Mi ángel personal Gabriel
te pido por mi mamá y por mi papá,
mi familia, la gente del mundo,
por la gente mala para que sean buenas.
Te doy gracias por la vida. Amén (Que así sea).
Los niños dicen:
“Aprendí a cantarle…, a dibujar a mi ángel…”
“Aprendí a relajarme…, los mensajes y aprendí a comunicarme con mi ángel de la guarda”.
“Aprendí cuál es mi ángel de la constelación y lo que significan…, también a tener paciencia…, también a controlarme un poco”.
“Aprendí a cantarle…, a dibujar a mi ángel…”
“Aprendí a relajarme…, los mensajes y aprendí a comunicarme con mi ángel de la guarda”.
“Aprendí cuál es mi ángel de la constelación y lo que significan…, también a tener paciencia…, también a controlarme un poco”.
María Antonieta como facilitadora del curso expresa:
“Una experiencia muy divertida, enriquecedora en todos los sentidos de vida… Vivenciar la cálida bienvenida y a la vez el encuentro amistoso, fraternal, de nosotros los niños(as) con los ángeles de la guarda y la divinidad que somos… Es una experiencia íntima, muy reconfortante y pacificadora…
Entre juegos, cantos, risas, baile, reflexión, oración, y más, nos reencontramos con el yo limitado, necesitado… y es entonces que tocamos y hacemos que se nos abran las puertas del cielo, cuando Papá Dios en su infinito amor, se extiende en nuestros ángeles guardianes, como el amigo súper poderoso que camina junto a nosotros….
Mil gracias a todos los participantes: Papá Dios, ángeles de la guarda, ángeles tutores del curso, ángeles papas, ángeles niños (as), por hacerlo posible…”
“Una experiencia muy divertida, enriquecedora en todos los sentidos de vida… Vivenciar la cálida bienvenida y a la vez el encuentro amistoso, fraternal, de nosotros los niños(as) con los ángeles de la guarda y la divinidad que somos… Es una experiencia íntima, muy reconfortante y pacificadora…
Entre juegos, cantos, risas, baile, reflexión, oración, y más, nos reencontramos con el yo limitado, necesitado… y es entonces que tocamos y hacemos que se nos abran las puertas del cielo, cuando Papá Dios en su infinito amor, se extiende en nuestros ángeles guardianes, como el amigo súper poderoso que camina junto a nosotros….
Mil gracias a todos los participantes: Papá Dios, ángeles de la guarda, ángeles tutores del curso, ángeles papas, ángeles niños (as), por hacerlo posible…”
Este curso fue una experiencia muy aleccionadora que nos invita a seguir trabajando con los niños. En los niños hay inocencia, hay movimiento, hay energía y sobre todo entusiasmo. Lograron contactar con la parte más íntima de su ser y cultivaron su fe. Me pregunto: ¿Qué personas estaríamos formando si siguiéramos alimentando su espíritu? Inteligencia ya la traen, adaptación y amor también. Tendríamos seres que creyeran más en sí mismos y desarrollarían una comunicación creativa con todo ese potencial que traen, quedando atrás la falta de autoestima, la paciencia y falta de control en los niños. Te invito escuchar a Panam y te reencuentres con tu ángel como cuando eras niño.
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